El tercer integrante de la banda del M-16 que se enfrentó a tiros con la Policía fue detenido en Hurlingham. El sujeto ingresó a un hospital público de la localidad de William Morris con una herida de bala en una de sus piernas.
La aprehensión se llevó a cabo en horas del mediodía, cuando el delincuente se acercó a la clínica como consecuencia de una grave herida compatible con un disparo de arma de fuego.
Del conurbano, a la plata
Todo comenzó a 84 kilómetros de La Plata, en Hurlingham, cabecera del partido ubicado en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires. El robo de un auto fue el primer paso de una banda que parecía que habían ido a la guerra.
Con ese vehículo, los ladrones llegaron a la Ciudad y se pusieron a dar vueltas en la Zona Norte a la búsqueda de una víctima. Fue un mecánico de 63 años al que sorprendieron entrando en su domicilio de la calle 23 entre 482 y 483, donde lo redujeron y le robaron dinero en efectivo, un teléfono celular y las llaves de una camioneta Amarok.
Minutos después, con los delincuentes en plena fuga, el damnificado dio aviso al 911 de lo que le había sucedido y aportó un dato clave: el grupo circulaba a bordo de un Ford Focus de color gris.
Con ese mismo vehículo, los asaltantes llegaron a la zona de 419 entre 15 y 16, donde intentaron cometer un tercer atraco. En una vivienda de esa cuadra, un vecino ingresó a bordo de su auto y se salvó de ser interceptado por los ladrones, ya que en la escena aparecieron los efectivos del grupo motorizado que los venían persiguiendo.
Robo, lluvia de balas y un policía heroico
Las imágenes de la secuencia delictiva y posterior persecución quedaron registradas en las cámaras de seguridad del Centro de Monitoreo municipal, y resultan verdaderamente impactantes.
Al advertir que uno de los uniformados los había acorralado, los integrantes de la banda se bajaron rápidamente del rodado y se lanzaron a correr. Posteriormente, los delincuentes abrieron fuego contra el efectivo, quien resistió los disparos y arremetió contra los implicados. Las ráfagas de balas, que parecía interminables, generaron una gran conmoción en el barrio.
La feroz balacera siguió por varios minutos y dos de los ladrones resultaron heridos, uno con un balazo en el abdomen y otro con un impacto en una pierna.
Ambos fueron trasladados a distintos hospitales de la Ciudad, imputados por “tentativa de robo calificado, tenencia y portación de arma de guerra y atentado y resistencia a la autoridad”.
En tanto, el tercer sujeto que había logrado escapar, finalmente fue detenido ayer por la mañana. Será indagado en las próximas horas.
Armas de guerra y antecedentes
Los efectivos incautaron en la escena del hecho una pistola calibre 9 milímetros, otra calibre 45, un revólver calibre 38 largo, una bolsa con precintos y un cargador con municiones calibre 45.
Además, tenían un fusil norteamericano M-16 y balas para el uso de esa arma, diseñada especialmente para la guerra, de gran alcance y letal.
Se calcula que se efectuaron más de 20 detonaciones. Las vainas quedaron tiradas por toda la cuadra.
En tanto, este diario pudo precisar que los tres delincuentes tenían antecedentes. Uno de ellos fue condenado a una pena de 10 años de prisión por robo calificado. El segundo implicado tenía antecedentes por el mismo delito, mientras que el tercero estuvo detenido en 2008 por robo agravado.
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